Una simple mirada a su terraza, repleta en una noche cualquiera del verano, ofrece la clave: comensales jóvenes, con menos de 35 años, clientes que repiten experiencia hasta conocer todas las propuestas de la carta, y oleadas de cordialidad. Estamos en Umi, el restaurante de corte japonés que más crece en San Pedro Alcántara.

Umi rinde culto al sushi desenfadado y creativo, capaz de complacer plenamente al gourmet de nueva generación por la originalidad de sus propuestas y, muy importante, por la contención de sus precios.

Hemos cenado 2 personas, con acompañamiento de vino y postre, por menos de 80 euros, sentados en el mejor emplazamiento del bulevar central de San Pedro Alcántara y sin renunciar a una gota de intimidad. El escenario de Umi es acogedor y se integra perfectamente en un entorno repleto de vegetación.

En esta Primera Cata hemos disfrutado, esa es la palabra exacta, con propuestas de sushi elaboradas con pescados de frescura suprema, tratados con el toque creativo de Edgar Verón, un “sushiman” innovador, que sintoniza con los gustos más actuales.

La experiencia en Umi, muy gratificante, se ha redondeado con la colaboración siempre elegante de Giovanni Ruiz, como responsable de sala. “Gio”, formado en los establecimientos más exigentes de la Costa, transmite equilibrio y solera a un restaurante destinado a liderar el listado de grandes templos de la cocina japonesa… con toque mediterráneo.

El menú de esta cena ha paseado por el “Street food” más vibrante. Los tacos crujientes de tartar de atún con trufa, por un lado, o de rabo de toro, por otro, además del dim sum de pato y foie… han confirmado su potencial para hacer la boca agua a cualquier gourmet.

Hemos probado el sashimi de anguila, un monumento a la exquisitez, para alcanzar, después, el éxtasis con un nigiri aburi de salmón con miso picante y emulsión de jalapeño. El punto final lo ha puesto un toro roll con carne de cangrejo y aguacate, con el extra de toro y foie flambeado en la cobertura.

El postre, vaya postre!!!, os lo descubriré en el final del post, por el encanto de su… choque cultural.

Umi tiene un estilo propio, hecho de originalidad y de ruptura clara con los moldes clásicos. Ya impresiona del modo más positivo y aún tiene mucho recorrido por delante, como corresponde a un restaurante imprescindible en San Pedro Alcántara para quien aprecia el exotismo “etiqueta negra”. Aquí se saborea el futuro.

TACOS, DESDE JAPÓN A MÉXICO SIN SALIR DE ANDALUCÍA

Primeros impactos potentes, dos tacos con sello “callejero”: uno, presente en la carta, contiene tartar de atún con trufa; el otro, sugerido por el responsable de sala, es un tributo al rabo de toro. Soberbios. Aroma poderoso y sabor aún más enérgico con el regalo extra del crujido delicado del taco.

La elección es clara para gourmets amantes de la carne: el taco de rabo de toro, pero si eres de quienes aprecian más el pescado elegirás el atún por su frescor contagioso, por su melosidad y por ese cierre picante que añade un plus de alegría a cada bocado.

Inicio por todo lo alto, adelanto del toque exquisito que caracteriza al equipo de cocina de Umi.

Tras la primera oleada de sorpresas pasamos al dim sum, al capítulo chino, que marca su territorio con una elaboración de pato, crema de shitake, cebolla crujiente y foie… sencillamente magistral.

DIM SUM DE ETIQUETA

Delicadeza y originalidad son las claves de unos dim sum que te sacan del mundo gourmet occidental para transportarte a un territorio exótico. La magia de Edgard Veron convierte esta propuesta en una clase de sutilidad, de refinamiento con toque exótico. Un 10 rotundo.

Giro total en el rumbo de la cena. Entramos de lleno en el universo japonés con un sashimi de anguila. Rodajas de pescado con un grosor justo y un toque ahumado. Es la propuesta idónea para disfrutar con la textura consistente de la anguila mientras se aprecia su faceta aromática.

Es el plato más serio, más tradicional de esta Primera Cata en Umi, toda una experiencia gourmet capaz de emocionar con cada bocado.

ESCALERA AL CIELO

El tramo final está protagonizado por conceptos muy diferentes: el toro roll con cangrejo y aguacate, recubierto de atún y foie flambeado, un plato potente, que satisface y llena a la persona sentada a la mesa; y el nigiri aburi de miso picante y emulsión de jalapeño, puro éxtasis gourmet.

Con el roll disfrutas con: el mar, gracias al cangrejo y el atún; la tierra, a través de un aguacate especialmente sabroso; y con ese punto de foie flambeado, toque final para completa una propuesta enérgica. Equilibrado desde el primer hasta el último bocado, reconfortante.

La gloria que anunciábamos hace unas líneas existe, sí, la gloria gourmet existe y la sirven en Umi bajo la denominación nigiri aburi de salmón con miso picante y emulsión de jalapeño.

Una bola de arroz como base, una loncha de salmón con su toque de calor más dos notas enérgicas, pero comedidas, a la hora de dejar su huella en el paladar o la garganta consiguen la perfección. El resultado solo puede calificarse de supremo.

POSTRE: MOCHI JAPONÉS CON DULCE DE LECHE ARGENTINO

Ese paseo gourmet por territorios poco habituales nos ha llevado hasta un postre impensable: mochi de te matcha, con todo su sabor nipón, maridado con dulce de leche argentino, el lujo dulce que gusta en los 5 Continentes.

El maridaje funciona, a las mil maravillas, poniendo un punto final exótico, inimaginable, a un menú justo, equilibrado, sin la menor nota de pesadez. Premio a la creatividad que ha impulsado esta propuesta y nota muy alta, un sobresaliente en el paladar, para esa combinación chocante y con el dulzor justo.

Balance magnífico. Satisfacción total tanto por la cocina como por la atención del equipo y por la singularidad del espacio.

Umi refuerza el panorama gourmet de San Pedro Alcántara, un destino liberado de los postureos habituales de otros enclaves de la Costa, que está poniendo el toque gourmet más jovial, más divertido, con precios siempre terrestres, no estratosféricos. Escriben el futuro.

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