T-Bone, el gastronómico del Gran Meliá Don Pepe, es todo un ejemplo de como los mejores hoteles del mundo están volviendo a atraer a los clientes de fuera a sus restaurantes. La propuesta ha logrado convertirse en una alternativa cotidiana tanto para los clientes de Marbella, como resto de turistas que no se alojan en el Don Pepe. Así lo explica la Directora del hotel, Rocío Galán: “al principio T-Bone era elegido en su gran mayoría por los clientes del hotel, pero afortunadamente hemos conseguido equilibrar los porcentajes de comensales de dentro y de fuera”.

El restaurante T-Bone cuenta con un flujo de clientes constante y muy diverso, que lo convierte en una propuesta muy cosmopolita y actual. Todo un valor añadido para la propuesta de una capital que presume de gastronomía como Marbella. El restaurante es dirigido por Víctor Carracedo, Chef Ejecutivo del Gran Meliá Don Pepe, que ha sabido articular una Carta de nivel, muy volcada en la carne, pero con alternativas de todo tipo y a precios asequibles. Con la enorme ventaja del fantástico espacio donde se ubica, capaz de encumbrar cualquier experiencia gastronómica.

La cena maridada de inauguración de Marbella All Stars que el restaurante ofreció a la prensa procedente de fuera de Málaga, que también se alojó en el Gran Meliá Don Pepe, fue una constatación del buen momento gastronómico que vive el hotel y, en concreto, T-Bone. Una gran propuesta en la que, además, Victor Carracedo utilizó algunos de los productos que posteriormente se presentaron en la Pasarela Gourmet 2018.

La cena arrancó con el máximo nivel de una ostra a la brasa, maridada con un coctel Sherry Mary. La ostra elegida fue de la Marca francesa Louis, que estuvo presente en la Pasarela Gourmet y considerada como una de las mejores del mundo. Destacó su carnosidad y profundidad de sabor. El contraste de sabor con el Sherry Mary, logrando estimular todos los sentidos, fue el preludio perfecto para una cena de impacto.

A continuación  llegó un tartar de ventresca de atún elaborado con producto procedente de la reciente almadraba de Barbate de la Marca Petaca Chico, también presente en la Pasarela Gourmet. La ventresta estaba impresionante, con una elaboración muy sutil que marcaba aún más su calidad, suavidad y expresión. Todo un éxito que fue maridado con un clásico, Lustau Manzanilla Papirusa, de la D. O Jérez y Manzanilla. Éxito absoluto de la armonía.

 

 

A continuación llegó un arroz meloso de pulpo seco a la brasa con plancton y coliflor que fue maridado con uno de los mejores blancos malagueños, Cloe, chardonnay de Bodega Doña Felisa. Un buen ejemplo de los estupendos guisos que el restaurante siempre tiene en Carta.

Como colofón se disfrutó de un taco de vacuno de Frisona, con treinta días de maduración, que estaba espectacular. Fantástico producto y preparación sobresaliente que aligeraba el impacto de la carne, especialmente por la noche. Como acompañamiento se eligieron unos pimientos del piquillo que contribuyeron a destacar la exquisitez de la carta. El vino elegido fue el malagueño Pago el Espino, de Cortijo los Aguilares, uno de los top de la provincia. Máximo nivel.

El postre fue una autentica demostración de pastelería bien elaborada a base de chocolate, maracuyá y cardamomo. Impresionante presentación y mejores sabores. Maridado con el moscatel dulce Nº1, Selección, de Jorge Ordóñez.

 

 

 

Una gran cena que acredita el buen trabajo desarrollado por el equipo dirigido por  el chef Víctor Carracedo. Más información de T-Bone en: https://www.melia.com/es/hoteles/espana/marbella/gran-melia-don-pepe/restaurantes.html

 

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