Marta Yagüe, Rita Retail Solutions, Marbella All Stars Fashion

En nuestros días, es un hecho que la oferta gastronómica está in crescendo, si bien, los clientes buscan una cocina de calidad a la hora de sentarse en torno a una mesa, es cierto, que cada vez más, buscan vivir una experiencia a través de todos los sentidos, no sólo del paladar.

Esta experiencia gastronómica se traslada a una experiencia visual, buscan un local acorde a sus expectativas, con una adecuada decoración donde todo fluya en perfecta armonía. Este concepto se percibe en Salduna Beach, un beach club ubicado en Benamara Dos Hermanas (Estepona), en un enclave de ensueño.

Bajo la batuta de Trudy Chinarro, Salduna Beach unifica su imagen de marca a través de los detalles tangibles e intangibles que le aportan ese valor añadido que le diferencia de su competencia.

Salduna Beach se encuentra situado frente al mar, con espacios abiertos hacia un horizonte donde priman las tonalidades azules y blancas, en contraste con los tonos terracota de la arena de la playa, colores que se trasladan al uniforme del personal de sala y a los detalles elegidos a la hora de decorar cada uno de los rincones de sus instalaciones.

La importancia de cuidar los detalles

En este sentido, el uniforme refleja a la percepción, la imagen y el concepto de Salduna Beach, en consonancia, con el estilo de vida del potencial cliente, que busca el relax en la playa, pero con estilo y elegancia.

Esta imagen se prolonga en su cuidada lencería de mesa, con un mantel de lino azul, con una sobria y elegante vajilla y cristalería, todo ello servido de una manera impecable. Su inspiración estética es una delicia para todos los sentidos.

 

 

 

Todos estos detalles son los que aportan un valor añadido a la experiencia gastronómica de Salduna Beach, siendo percibidos por el comensal como una experiencia culinaria única.

Además, se puede disfrutar de la mejor cocina mediterránea en un entorno paradisiaco con diferentes espacios para distintos momentos del día o de la noche, gracias a su versatilidad. Espacios en los que sigue primando la cuidada decoración; detalle del logo en las velas, bordado en las toallas de algodón egipcio…. Su singular experiencia gastronómica es una de las más atractivas de la zona ya que cuidan cada uno de sus detalles.

La uniformidad del personal

En el sector de la hostelería no es corriente encontrar espacios como éste beach club, debido a que en muchas ocasiones no se le da la importancia que debería tener a la uniformidad del personal de sala. Se trata de un gran olvidado, quizás, entre otras razones, por la rotación del personal y el coste que supone el cambio de los uniformes o por no ser considerado como una pieza más de la imagen de marca y, por ende, de marketing y comunicación.

El uniforme debe ser una prolongación de la imagen de marca, estando en sintonía y alineado con la idea que se quiere transmitir, sin olvidar, por supuesto, la funcionalidad y comodidad del personal que lo lleva, no debemos dejar de lado que, en cierta medida, es un elemento de trabajo.

Salduna Beach se convierte en todo un referente de aunar la imagen del restaurante, con la imagen de marca que se quiere dar, trasladando esa sensación de frescura y elegancia, tanto al uniforme como a los detalles que imperan a la hora de decorar el espacio.

En este caso, todo sigue la línea cromática del espacio geográfico en el que se encuentra, las tonalidades azules del cielo y el mar, y los terracota de la arena de la arena de la playa y la vegetación, colores que se han elegido en la uniformidad del personal, lencería de mesa, decoración…

Al entrar en Salduna Beach, se percibe esta sutil armonía, todo está perfectamente integrado, delicadeza y buen gusto que invitan a un relax con estilo, a disfrutar de una cocina mediterránea servida con elegancia y buen gusto.

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