La asombrosa y personal bodega del restaurante Bardal de Ronda

Nos gustan los vinos, nos gusta que los sumilleres nos ayuden a entender mejor cada uno de sus matices, que nos sorprendan con maridajes diferentes, que nos emociones con sus comentarios. Porque consideramos que la Cultura del Vino en España tiene que seguir aumentando y queremos contribuir a conseguirlo. Por eso, aplaudimos el excelente trabajo de Miguel Conde a cargo de la Bodega de Bardal, el nuevo restaurante gastronómico de Benito Gómez Becerra en Ronda.

Conde, gran amante de los vinos de Ronda, arrancó su carrera en el Restaurante Tragabuches, que llegó a alcanzar la Estrella Michelin y fue una gran referencia de la gastronomía andaluza. El sumiller explica cada uno de los vinos del Menú Gastronómico con tanta claridad y simplicidad, como profundidad y conocimiento, para que llegue por igual a conocedores como a comensales menos familiarizados con este lenguaje. Transmite el amor por su trabajo, inspirando a los comensales con sus indicaciones.

La bodega de Bardal la forman vinos únicos, con alma, que representan el lugar de donde vienen, su terroir y paisaje. Su espíritu es el de una singular colección de vinos de carácter orgánico, añadas muy limitadas, muchos de Cádiz, del marco de Xerez y Sanlúcar, con gran presencia de la uva palomino. Vinos que transmitan historias y que emocionan.

Un total de seis vinos maridan el Menú Gastronómico corto de Bardal y son una buena muestra de la personalidad de su bodega. Así es este viaje apasionante dirigido por Miguel Conde:

  • La degustación arranca con la manzanilla pasada en rama, Pastora, de Bodegas Barbadillo de Sanlúcar de Barrameda, 93 puntos Parker, que se marida con las entradas para tomar con la mano. Un aromático vino elaborado con palomino fina, de color dorado intenso, suave con recuerdos a nueces y camomila.
  • Las entradas para tomar con cubiertos llegan con Alba 2014, también palomino, de Alba Viticultores, de Sanlúcar. Una propuesta que se presenta como un empeño de cuatro jóvenes andaluces, de diferentes formaciones pero con una misma pasión y monomanía: la tierra, la palomino y la viña.
  • La Ostra con jugo picante de hierbas culmina las entradas y es el momento de la aparición de Purulio 2013, un inédito y singular coupage de chardonnay, viogner, Pedro Ximenez, torontel, macabeo, moscatel de Alejandría, albariño, blanco Jaén y vigiriega. Un vino elaborado en Granada, en la comarca de Guadix, en la cara norte de Sierra Nevada, a partir de viñas plantadas entre 900 y 1.200 metros de altitud. Un vino ecológico y sorprendente con una producción máxima anual de 9.000 botellas.
  • El rosado de la colección es Kieninger rosara, elaborado por  Martin Kieninger, bodeguero y arquitecto nacido en Ried, en el Norte de Austria, que vive desde 1998 en Ronda. El subtítulo de vino lo dice todo, “Vino ecológico hecho con amor”. Elaborado con la variedad zweigelt y de producción limitada a 1.169 botella.
  • El tinto tiene un nombre muy poético: El canto de la Alondra 2015 de Ribera de Duero, 100 por cien tinto fino de la enóloga Silvia González García  y tenemos el privilegio de catar la botella 2.061 de 3.000.
  • Una sucesión de propuestas sobresalientes, originales, divertidas, presentadas con mimo que se cierra con los postres y la llegada de Lacún, Listan dulce, elaborado a partir de la uva Listán Sanluqueña. Criado en botas de roble americano bajo las condiciones especiales del microclima de la desembocadura del río Guadalquivir.

Un desfile de joyas maridadas con las propuestas de cocina de Benito Gómez Becerra que justifican el viaje hasta Ronda para deleitarse de la magia de Bardal. El restaurante Bardal está junto al Parador de Ronda, en la calle José Aparicio 1. Teléfono 951 489 828. Más en www.restaurantebardal.com

2017-09-21T14:00:44+00:00