El brillante debut de la Brasserie de Puerto Banús, el gastronómico del H10 Andalucía Plaza, con el chef David Aguado al frente

La Brasserie de Puerto Banús es el nuevo restaurante gastronómico del H10 Andalucía Plaza, uno de los hoteles más exclusivos de Marbella y, desde luego, la estrella de Puerto Banús. Una estupenda y sorprendente propuesta, de marcada personalidad, con el joven y brillante chef David Aguado al frente. Un restaurante con un elevado nivel gastronómico, una cocina moderna, pero también muy arraigada a la tierra, que resulta muy divertida para el comensal.
Además, La Brasserie es uno de los restaurantes con la decoración más exquisita, armónica y original de toda la Costa del Sol. El proyecto ha sido desarrollado, de hecho, por el equipo de Pedro Peña, uno de los grandes interioristas españoles y el más reputado de Marbella. Diseñador que también ha realizado toda la decoración de las zonas comunes del hotel, convirtiéndolo en un espacio único.
El diseño de La Brasserie resulta muy impactante visualmente y confortable para disfrutar plenamente de la experiencia gastronómica. La inspiración se sitúa en la vanguardia parisina de mediados del siglo XX, con un toque muy intelectual. Con símbolos como el mítico cartel de la exposición Art et Solidarité en la Galería Marcel C. Coard, con una de las obras más bellas del pintor Fernand Leger, una colección de jarrones de inspiración también parisina o libros decorando la sala.
La Brasserie o la capacidad de proyectar el componente artístico de la cocina
Esa fusión entre el diseño más refinado, utilizado símbolos relacionados con el arte, su excelente gastronomía, una importante bodega y el servicio esmerado convierten a La Brasserie de Puerto Banús en un espacio especialmente singular. Un restaurante que es capaz de proyectar el componente más artístico de la Alta Gastronomía. Precisamente ese fue uno de los temas de debate del Networking de la III Edición de Marbella All Stars y será uno de los campos de trabajo y evolución de la Alta Gastronomía en el futuro.
La Sala de La Brasserie es un escenario noble y creativo acorde con el estilo gastronómico del equipo dirigido por David Aguado. Un vallisoletano con una importante trayectoria que llegó al H10 Andalucía Plaza para hacerse cargo de su restaurante gastronómico, pero que ya gestiona toda la amplia, variada y excelente gastronomía del hotel.
La Braserie después del rodaje inicial se ha convertido en un restaurante impecable, con absoluto equilibrio entre cocina y sala, de altísimo nivel, aunque asequible. Todo un templo, además de para los turistas más exigentes nacionales e internacionales, para los foodies conocedores del universo gastronómico de Marbella.
Presentación muy escénica y absoluto equilibrio gastronómico
La experiencia gastronómica alcanzó un sobresaliente, arrancando con un delicioso bocado de maigret de pato que ya vislumbraba la singularidad de toda la puesta en escena.
La primera entrada fue un correctísimo tartar de atún rojo acompañado de aguacate y plátano macho, en una presentación visualmente muy impactante.
A continuación llegó un carpaccio de ternera con frutos secos y lascas de parmesano, con un equilibrio de contrastes de sabores y texturas en la boca.
El plato más sorprendente de la cena fue el Mar de chocolate o vieiras en su salsa de chocolate blanco y cítricos. Inesperado, original, impactante e inolvidable.
A continuación llegó el pulpo al Josper, la singular parrilla que aporta el punto óptimo al producto, con espuma de pimentón y patatas en témpura. Perfecta elaboración y presentación igualmente impactante.
Para finalizar una paletilla de cordero lechal rellena de pasas y manzana con endivia confitada y patata puente nuevo con romero. Una elaboración absolutamente excepcional, pues es complicado dar a este producto el punto que consigue el equipo de La Brasserie. Solamente por probarlo, el restaurante merece la visita.
Para finalizar, un gran postre, mousse de chocolate y bizcocho de naranja acompañado de helado de chocolate negro. Se repite una presentación muy escénica y absoluto equilibrio gastronómico.
La empatía en la sala
La Sala y bodega es gestionada por otro estupendo y joven profesional, el madrileño Arturo Sauras Rodiguez que se gana a los clientes con su simpatía, complicidad, atención y, por supuesto, información pormenorizada y muy asequible tanto de los platos, como de los vinos. Resulta delicioso adentrarse con él en el universo de La Brasserie.
La cena arranco con 3055 de Jean Leon, un vino ecológico monovarietal chardonnay de Penedés. Singular, moderno, divertido, vivaz y auténtico que lleva el nombre del número de la licencia de taxista del santanderino Jean Leon en Nueva York. Un emprendedor que prosperó, llegando a tener el restaurante más famoso de Hollywood y elaborando un vino con su nombre.
A continuación uno de los preferidos del sumiller, El Jardín de Lucía, un proyecto de Uvas Felices y el enólogo Eulogio Pomares Zárate en Rías Baixas. Elaborado a partir de una selección de albariño procedente de pequeños minifundios de veinte viticultores pertenecientes a la subzona del “Val do Salnés”. Un vino envolvente y sedoso, perfecto para finalizar una gran cena. Para el postre se reservó un clásico malagueño, el moscatel naturalmente dulce Nº 1 de Jorge Ordóñez.

2018-06-13T10:22:23+00:00